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La Virgen entregando el rosario a santo Domingo de Guzmán

La Virgen entregando el rosario a santo Domingo de GuzmánBartolomé Esteban Murillo
Hacia 1638-1640
Óleo sobre lienzo. 207 x 162 cm
Firmado en el ángulo inferior derecho: “Bameus Murillo fa.”
Sevilla. Palacio Arzobispal

En origen, esta pintura se ubicaba en la capilla de Ntra. Sra. del Rosario del colegio dominico de Santo Tomás. En 1810, durante la invasión napoleónica, los franceses la requisaron y depositaron en el Real Alcázar. Sin embargo, no fue llevada a Francia y, tras la desamortización de Mendizábal, debió pasar al Palacio Arzobispal. El cuadro representa el instante en que la Virgen entrega el rosario a santo Domingo de Guzmán (1170-1221), fundador de la Orden de Predicadores o Dominicos. En la piadosa práctica del rosario se sintetizan los acontecimientos más importantes de la Redención, contemplados desde la óptica mariana. La institución de tan extendida devoción se atribuye a este santo, que la habría recibido de la Madre de Dios como arma contra la herejía albigense.

El lienzo, terminado en medio punto, presenta una composición sencilla y ordenada, que facilita la inmediata comprensión de la escena. En la zona inferior, genuflexo, se coloca santo Domingo en el interior de una estancia. Viste el hábito bicolor propio de su orden. Alza sus manos para recibir de la Virgen el citado rosario. La intensa expresión de su mirada refleja la profunda emoción sentida ante la epifanía o manifestación de María con el pequeño Jesús. A sus pies reposan algunos de sus atributos iconográficos más significativos, como el perro tendido con una antorcha en sus fauces, con la llama ardiendo bajo el globo terráqueo; el libro cerrado o las azucenas. En esta obra juvenil, firmada en el ángulo inferior derecho, apenas se presiente el estilo propio de Murillo. Se observan reminiscencias de pintores sevillanos de generaciones anteriores, como Juan del Castillo, Roelas o Zurbarán. No obstante, el autor emplea ya sus amplios escenarios celestes poblados por ángeles, cuyo futuro dinamismo se percibe en la pareja que lanza flores desde las alturas.



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