Inicio > La Exposición
San Fernando

San FernandoBartolomé Esteban Murillo
1667-1668
Óleo sobre tabla. 64 cm de diámetro
Sevilla. Catedral. Sala Capitular

Todo parece indicar que Fernando III nació en 1201 en el término municipal de Peleas de Arriba (Zamora). Era hijo de Alfonso IX, rey de León; y de su segunda esposa, D.ª Berenguela. Protagonizó uno de los hechos fundamentales de la historia de España, al unir en su persona las coronas castellana y leonesa. El otro acontecimiento trascendental de su reinado fue el impulso definitivo en el proceso de Reconquista. Tras recuperar Córdoba y Jaén, puso cerco a Sevilla, que capituló el 23 de noviembre de 1248. Entonces, fijó su residencia en el Alcázar, donde falleció el 30 de mayo de 1252. Sus restos reposan en la Capilla Real de la Catedral. Parece ser que desde el día de su óbito recibió el apelativo de “Santo” y su culto se generalizó de inmediato. Se le atribuían milagros antes y después de su muerte. Ello explica su presencia en la Sala Capitular, con anterioridad a que fuera canonizado por Clemente X en 1671.

Esta obra, de dibujo conciso y ágil pincelada, es la más temprana representación de San Fernando realizada por Murillo. Viste anacrónica indumentaria militar, al gusto de un caballero cristiano del siglo XVII. Sobre los hombros luce el manto regio. En la diestra empuña con fuerza una espada, símbolo de la guerra, de la justicia y de su condición de conquistador; y con la otra mano sostiene una esfera, indicio de su dominio como gobernante. Ciñe sus sienes una corona, acorde con su dignidad real. Está representado como hombre maduro, barbado, de cabello largo y frente despejada. La mirada del soberano, fija en el espectador, capta la atención de propios y extraños. Su concentrada expresión facial y una cierta tensión corporal, palpable en la rigidez del cuello, son las que corresponden al monarca conquistador de reinos.


Subir al inicio de la página